La librería de las nuevas oportunidades

Érase una vez una vieja librería en los angeles pequeña y lluviosa isla de take care of Island...

A ese lugar tan especial, donde los libros parecen tener vida propia, llega un día Jasmine, dispuesta a hacerse shipment del negocio mientras los angeles propietaria, su tía Ruma, viaja a los angeles India para curar su corazón cansado.
Sola en medio del polvo y el desorden, l. a. joven intenta dar un toque de modernidad al neighborhood, colocando títulos nuevos y llamativos en el escaparate, pero muy pronto los clásicos de siempre imponen su presencia, y los autores vivos y muertos revolotean por las estanterías dejando oír su voz.
Así Jasmine vuelve a descubrir a Shakespeare y a Edgar Allan Poe, y no solo eso: los angeles chica aprende a escuchar a sus clientes, a comprender lo que de verdad buscan en una novela o en un handbook de cocina, y acabará encontrando al hombre con quien compartir todos los libros de su vida.

La librería de las nuevas oportunidades es a los angeles vez una fábula romántica y un homenaje a l. a. buena literatura porque a menudo es ahí, en las páginas amarillentas de un libro olvidado, donde están las palabras que pueden cambiar nuestra vida.

"Dedico esta novela a todos los libreros, estén donde estén. Ellos son los que nunca se cansan de vender sueños."
Anjali Banerjee

Show description

Preview of La librería de las nuevas oportunidades PDF

Best Contemporary Literature books

Boy Heaven

Round a campfire, take a seat a bunch of ladies telling grotesque and spooky city legends: there is the lady who, for a comic story, wrote a love word to devil, signed it in blood, and burnt it and who used to be present in the morning bare, putting from a bounce rope within the storage; the guy who tied heavy chains round his murdered wife's physique and tossed her right into a lake, then got here domestic to discover her sitting in his chair smiling, sopping wet; and this - the 3 ladies, Kristy, Desiree and Kristi, who sneaked out of cheerleading camp of their pink convertible one summer time afternoon and flashed a grin (and a bit extra) at boys in a rusty pickup truck.

The First Phone Call from Heaven: A Novel

“A superbly rendered story of religion and redemption that makes us imagine, suppose, and hope—and then doubt after which think, as in simple terms Mitch Albom could make us do. ”—Garth Stein, writer of The artwork of Racing within the RainOne morning within the small city of Coldwater, Michigan, the telephones begin ringing. The voices say they're calling from heaven.

The Millstone

Margaret Drabble’s affecting novel, set in London through the Nineteen Sixties, a few informal love affair, an unplanned being pregnant, and one younger woman’s choice to develop into a mom.

Contemporary Fiction: A Very Short Introduction (Very Short Introductions)

Modern fiction is a large and various box, now worldwide in measurement, with an incredible diversity of novels and writers that maintains to develop at a beautiful velocity. during this Very brief advent, Robert Eaglestone presents a transparent and interesting exploration of the foremost topics, styles, and debates of latest fiction.

Extra resources for La librería de las nuevas oportunidades

Show sample text content

Me fijo en l. a. novela que tengo entre las manos. El fantasma y los angeles señora Muir. Es l. a. historia de una mujer que se enamora de un fantasma y lo espera toda l. a. vida. Coloco el libro en l. a. estantería con ademán brusco. —No estoy lista para esa clase de diversión. —Te mereces esa clase de diversión. Sin agobios, sin malos rollos. Guardo un ejemplar de Enamorada del pasado. —Eso es lo que hacía mi ex, echar canas al aire sin agobios, sin malos rollos, olvidando que tenía una mujer esperándolo en casa. Un despiste como otro cualquiera. —Pero tú no eres como él y ya no estás casada. No tener ataduras puede ser divertido. Si lo sabré yo… Podría darte un cursillo sobre el specific. Alzo los angeles mano en el aire. —No hace falta, de verdad. Demasiada información. —Imagínatelo, tienes l. a. oportunidad de pasar unos días con un hombre que está para mojar pan, que bebe los vientos por ti y puede darte placer. �Por qué no te dejas llevar y te olvidas de todos tus recelos? Luego te vuelves a Los Ángeles y si te he visto no me acuerdo. Tony mueve los angeles mano en el aire como si sacudiera el polvo. Señalo otra pila de libros. —Voy a apartar esos de ahí, regalaré los que no necesitemos. Y no quiero seguir hablando de meterme en l. a. cama con hombres extraños. Tony chasquea los angeles lengua. —Connor no es extraño. �Qué crees que pasará? No vas a desaparecer convertida en una bocanada de humo. —¿Cómo lo sabes? A veces me siento efímera. —Cuando te acuestes con Connor, volverás a sentirte como una mujer de verdad. Te sentirás como nueva. —Me sentiré como nueva cuando obtenga el divorcio. Espero que Robert no siga intentando quitarme el piso. Tony me da una palmadita en el hombro. —Oye, olvídate de ese tipo. �Por qué no vamos a dar una vuelta? —¿Quién se encarga de l. a. tienda? Vuelvo a notar en el cráneo l. a. presión de una jaqueca incipiente. —Colgaré el cartelito de �Vuelvo enseguida» en los angeles puerta. No nos vamos a meter en ningún lío. Te llevaré al café Fairport, a tomar una caracola de canela. —No me vendría mal un poco de azúcar. Escasos minutos después salimos a l. a. calle, donde nos recibe un cielo borrascoso. El aire frío y l. a. llovizna me refrescan los angeles piel. En el café Fairport reina un ambiente bullicioso con sabor lugareño: estudiantes dándole al teclado de sus ordenadores, un grupo de mujeres con niños en cochecitos. Se me hace los angeles boca agua al reconocer el aroma a pan y cruasanes recién horneados. —No recordaba que viviera tanta gente en los angeles isla —comento—. Parecen felices. De hecho, se les ve tan alegres y despreocupados como si bastara un soplo de brisa para que salieran volando. —Debe de ser el hechizo de los angeles isla —dice Tony—. Hay quienes atribuyen propiedades mágicas a las corrientes marinas que convergen en esta zona. Otros dicen que es el clima. —Necesito un poco de magia de esa. Pedimos dos cafés y sendas caracolas de canela grandes, que señalamos en los angeles vitrina de cristal, y luego nos sentamos a una mesa esquinera, junto a los angeles ventana. Remuevo mi capuchino. Una mujer me da un codazo al pasar junto a mí con una bandeja en las manos. —Ojalá mi tía se modernizara —digo—.

Download PDF sample

Rated 4.04 of 5 – based on 44 votes